Un grano de arroz cabe en la palma de una mano. Parece pequeño, casi insignificante. Pero cuando le damos su verdadero valor, descubrimos que dentro de un grano de arroz hay mucho más de lo que parece: territorio, cultura, familias, sostenibilidad y aprendizaje.

Con esta mirada acompañamos a la Càmara Arrossera del Montsià en la creación, evolución y activación del Programa de Alimentación Saludable y Sostenible de Arròs Montsià en las escuelas de Cataluña.

Una iniciativa educativa que transforma el arroz —producto con Denominación de Origen Protegida Delta del Ebro— en una herramienta pedagógica para fomentar buenos hábitos alimentarios, acercar el valor del producto de proximidad y conectar a los más pequeños con el territorio, la sostenibilidad y la cocina saludable.

El reto

La Càmara Arrossera del Montsià contaba con un activo de enorme valor: un producto auténtico, vinculado al Delta del Ebro, a la agricultura responsable y a un modelo cooperativo con raíces en el territorio.

Nuestro reto fue traducir todo ese universo de marca a un lenguaje cercano, lúdico y comprensible para niños y niñas de primaria, sin perder rigor educativo ni coherencia institucional.

Había que crear una campaña capaz de conectar con las escuelas, implicar a los docentes, llegar a las familias y reforzar el posicionamiento de Arròs Montsià como una marca saludable, cercana y comprometida con el futuro.​

Monti no es solo una mascota. Es el hilo conductor de toda la experiencia: protagoniza los vídeos educativos, acompaña los materiales de aula, inspira el concurso de redacciones, conecta con las familias y da continuidad a la comunicación digital del programa.

A través de Monti, conceptos como alimentación equilibrada, sostenibilidad, cocina de proximidad, cultivo del arroz o respeto por el Delta del Ebro se convierten en contenidos accesibles, divertidos y fáciles de trabajar en clase.

La experiencia educativa combina contenido audiovisual, materiales pedagógicos y participación activa del alumnado.

La dinámica en las escuelas parte de la proyección de un vídeo protagonizado por Monti, seguido de un espacio de reflexión y escritura guiada. Esta fórmula permite trabajar la comprensión, la atención, la expresión escrita y la conexión con el entorno desde una experiencia cercana y motivadora.

Después de la actividad, los alumnos pueden participar en el concurso de redacciones, donde explican qué han aprendido sobre alimentación saludable, sostenibilidad y el origen del arroz, y también pueden compartir recetas familiares con arroz como ingrediente principal.

De este modo, el programa no se queda solo en el aula: continúa en casa, involucra a las familias y convierte la alimentación saludable en una conversación compartida.

A lo largo de los años, Monti se ha convertido en el eje de un ecosistema de comunicación multicanal:
 
  • Vídeos educativos para el aula.
  • Materiales gráficos para docentes y alumnado.
  • Concurso de redacciones.
  • Newsletters informativas para escuelas.
  • Comunicación específica con tutores y equipos docentes.
  • Contenidos digitales y activación online.
  • Acciones de prensa y difusión territorial.
  • Experiencias familiares en el Delta del Ebro.

Cada pieza cumple una función dentro del recorrido: captar la atención, facilitar la participación, reforzar el aprendizaje y mantener vivo el vínculo entre escuela, familia, territorio y marca.


El Programa de Alimentación Saludable y Sostenible de Arròs Montsià llega a su 16ª edición consolidado como una iniciativa pionera en educación alimentaria.

Más de 218.000 alumnos y alumnas de Cataluña han participado en el programa, descubriendo que alimentarse bien es también una manera de cuidarse, respetar el entorno y construir un futuro más sostenible.

La edición 2024-25 confirmó la fuerza del proyecto:

296 escuelas participantes
9.351 alumnos y alumnas
4.460 redacciones presentadas

Además, el programa ha incorporado un modelo híbrido de participación, combinando materiales físicos y canales digitales, con muy buena acogida por parte de los centros educativos.

Los docentes destacan la calidad de los materiales, la utilidad pedagógica de la actividad, su encaje con los objetivos curriculares y la coherencia de los contenidos: alimentación responsable, territorio, sostenibilidad y pensamiento crítico.

Una campaña que crece con la comunidad educativa

Uno de los grandes valores del proyecto es su capacidad de evolucionar escuchando a las escuelas.

A partir del feedback de maestros y tutores, el programa incorpora mejoras en los materiales, nuevas dinámicas de participación y reconocimientos para los centros educativos. También continúa ampliando sus contenidos audiovisuales con nuevas historias de Monti sobre sostenibilidad, naturaleza, cocina de aprovechamiento y cultura del arroz.

Porque educar en alimentación saludable no es solo hablar de comida. Es hablar de salud, de territorio, de futuro y de responsabilidad compartida.